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En el Laboratorio Midi del Instituto Profesional de Chile y acompañados de un café conversamos con Marcelo Espíndola, un músico hasta los huesos, compositor, percusionista y profesor de música, quien se entrega con pasión y profesionalismo a este arte del que tanto disfrutamos.
Lo primero que nos cuenta Marcelo es de su acercamiento a la música, que desde pequeño ya le llamaba la atención, como a tantos niños. Escuchando Tom Jones, luego fanático de KISS, y ya en su adolescencia, el salto cuántico a Los Jaivas, el grupo que haría que Marcelo Espíndola entrara al camino de la música e hiciera de esta su vida. Pero mejor escuchémoslo de sus propias palabras. Escucha
Marcelo estudió Interpretación Musical Mención Percusión en el Instituto de Música de la Universidad Católica de Chile, paralelo a esto estudió en dos seminarios de composición que dictó Gustavo Becerra-Schmidt (premio nacional de arte 1971). Su encuentro con el maestro Becerra fue fundamental para su desarrollo musical. De esto nos comenta: Escucha
Siguiendo su andar musical, nuestro entrevistado participó en la primera Orquesta Sinfónica Juvenil que rearma el maestro Fernando Rosas, algo que le sirvió como escuela pero que definitivamente no era lo suyo. Aquí nos lo explica: Escucha
Sin duda el proyecto más importante en el que está embarcado Marcelo es Matahari, banda con que ganó el premio Altazor 2003, y donde se siente a sus anchas en cuanto a composición y ejecución de su instrumento. De la banda nos cuenta que empezaron tocando como banda de apoyo de Jano Soto, allí deciden hacer un proyecto paralelo: Matahari. Pero Marcelo entraría después a la banda. Además nos habla acerca del sonido Matahari, un sonido honesto, en relación a que su música les sale de manera natural, y donde afloran las influencias de cada uno. De Marcelo Espíndola, el Funk y Soul de Tom Jones y la Salsa. Escucha
Pero su incursión musical no se queda allí. Además del mundo popular y clásico, descubre la musica electroacústica, donde retoma importancia la figura de Gustavo Becerra en su formación. Participa desde el 2004 en el festival Ai-Maako con diversas obras. De su relación con la electroacústica y su interés también por acercarse a la música electrónica ambient, Marcelo Espíndola nos comenta: Escucha
Otra faceta Marcelo Espíndola ha sido la composición para obras de teatro, destacando la ya clásica Quién me escondió los zapatos negros. Una grata experiencia, que confiesa, le gustaría repetir. Es más, nos comenta que un tema pendiente (alguno que le quede) es hacer música para cine, oportunidad que desde luego se dará en algún momento ¡Aun eres jóven Marcelo! Escuchemos de voz del propio entrevistado su experiencia con el teatro. Escucha
Quince años participando en el grupo de Percusión de la Universidad Católica, del cual ya no forma parte. Ganador del concurso de música folklórica "Música de este lado del sur" organizado por la SCD. Estudios de composición en la Escuela Moderna con Guillermo Rifo, Carlos Silva y Toly Ramírez. En total nueve años de estudios formales de música, una sólida carrera como docente. Con todos estos pergaminos era necesario preguntarle a Marcelo Espíndola respecto al desarrollo de la música en Chile. Nos responde lo siguiente: Escucha
Finalmente Marcelo nos cuenta sobre lo que se viene en su vida musical, pronto a sacar su tercer disco con Matahari, composiciones electroacústicas y otras yerbas (es un decir). Escucha
Una grata conversación con un músico que entrega todo el amor que le tiene a esta expreción de arte, expresión humana, en su diario quehacer, como docente y músico. Así es que terminaremos esta entrevista ofreciendole a Marcelo Espíndola y a todos nuestros ciberlectores-auditores, el tema que iluminó el camino musical de nuestro entrevistado, y que quién sabe, ilumine a algún otro por ahí. Del disco Canción del Sur (1978) del grupo Los Jaivas, el tema número cinco: Danzas (extracto).
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